La ciudad carioca alberga dos de las bibliotecas más imponentes del mundo: el Real Gabinete Português de Leitura y la Biblioteca Nacional, ambas con entrada gratuita.
En general cuando se habla de Río de Janeiro en Brasil se lo asocia con extensas playas de arena fina de color dorado claro, su ambiente festivo y un clima cálido ideal para visitarla todo el año.
Pero también sorprende a aquellos amantes de la cultura, la historia y la arquitectura.
Nuestro principal aliado para esta propuesta es el metro de Río de Janeiro (MetrôRio). A pasos de la Estación Cinelandia, ubicada cerca de la Plaza Floriano Peixoto, nos encontramos con dos de las bibliotecas más importantes del mundo.
El mes de abril, con una temperatura esplendida de 28 grados permite que el trayecto entre uno y otro lugar resulte más que placentero.
.Nuestra primera parada a las 10:30hs es el Real Gabinete Português de Leitura. Luego de darnos uno a uno de los visitantes un cordial saludo el recepcionista procedemos a ingresar. La expresión de nuestros rostros es la misma: ojos que brillan porque sabemos que este escenario es digno de una película de época.
Considerada una de las más bellas del mundo, se destaca por su estilo neomanuelino. Alberga más de 350.000 ejemplares, entre los que se encuentran obras de gran valor relativas a la cultura en lengua portuguesa (entre ellas, una editio princeps de Os Lusiadas, libros impresos de los siglos XVI y XVII y manuscritos originales de diversos autores).
El edificio de la actual sede, diseñado por el arquitecto portugués Rafael da Silva e Castro, fue construido entre 1880 y 1887. Este estilo arquitectónico neomanuelino evoca el exuberante estilo gótico-renacentista vigente en la época de los descubrimientos portugueses, denominado manuelino en Portugal por haber coincidido con el reinado de Manuel I de Portugal (1495-1521). El emperador Pedro II de Brasil (1831-1889) colocó la primera piedra del edificio el 10 de junio de 1880, y su hija Isabel, princesa imperial de Brasil, junto con su marido, el príncipe Gastón, conde de Eu, lo inauguraron el 10 de septiembre de 1887.
Casi al mediodía llegamos a la Biblioteca Nacional. Su fachada exterior es imponente. Sabemos que esta visita quedara en nuestra memoria: se trata de la Biblioteca más grande de Latinoamérica.
Es el centro depositariodel patrimonio bibliográfico y documental de Brasil, y cuenta con alrededor de 10 millones de piezas.
El núcleo original de su poderoso acervo es la antigua librería de D. José organizada bajo la inspiración de Diogo Barbosa Machado, Abad de Santo Adrião de Sever, para sustituir la Librería Real, cuyo origen remontaba a las colecciones de libros de D. Juan I y su hijo D. Duarte, y que ha sido consumida por el incendio que se siguió al terremoto de Lisboa el 1º de noviembre de 1755.
El acervo de la Biblioteca Nacional crece a partir de donaciones, adquisiciones y con la ley del depósito legal, que asegura el registro y la guardia de la producción intelectual nacional, además de posibilitar el control, la elaboración y la divulgación de la Bibliografía Brasileña corriente, bien como la defensa y la preservación de la lengua y de la cultura nacionales. Para efecto de Depósito Legal, se entiende toda obra registrada, en cualquier soporte físico, con destino a la venta o distribución gratuita.
La Biblioteca Nacional tiene varias áreas de acceso para el público, ofreciendo servicios a los visitantes, investigadores y académicos que desean hacer una consulta e investigar su acervo, o simplemente conocer el hermoso edificio histórico.
Culminamos el recorrido en el imponente balcón abierto al público que brinda una vista panorámica del centro histórico de la ciudad.
Datos útiles:
Real Gabinete Português de Leitura:
Lunes a viernes, 10:00hs a 17:00hs
Dirección: R. Luís de Camões, 30 – Centro, Ríio de Janeiro.
Entrada gratuita
Biblioteca Nacional de Brasil:
Horario: Lunes a viernes, 09:00hs a 19:00hs.
Dirección: Avenida Rio Branco, 219 – Centro Río de Janeiro.
Entrada gratuita
Valor MetrôRio: Reales $7,90 -Abril 2026-


