En el corazón de Parque Leloir existe un lugar donde el tiempo parece transcurrir de otra manera. Rodeado de una frondosa arboleda, con la tranquilidad como protagonista y una historia que comenzó en 1979, Friendly Parador del Bosque se convirtió en uno de los clásicos gastronómicos de la zona. Hay lugares que se visitan para comer y otros que se visitan para vivir una experiencia. Friendly Parador del Bosque pertenece, definitivamente, a la segunda categoría.
Enclavado entre árboles que parecen formar parte de un escenario de cuento, el tradicional establecimiento de Parque Leloir conserva una atmósfera difícil de encontrar y de olvidar, a pocos kilómetros de la ciudad de Buenos Aires. El verde, el silencio, la arquitectura y la gastronomía construyen una postal que invita a quedarse.
Su historia comenzó en 1979, cuando el arquitecto Guillermo Mansini, fundador del lugar junto a su primo, siendo muy jóvenes, decidieron apostar por una idea que en aquel momento parecía casi una aventura: crear una casa de té en medio de este particular entorno de bosque.
La inspiración llegó desde la costa argentina, especialmente desde Villa Gesell y una antigua casa de té llamada La Holandesa. Pero Friendly terminaría desarrollando una identidad propia y convirtiéndose en uno de los establecimientos pioneros de una zona que con los años se transformaría en un importante polo gastronómico.
De aquella casa de té al Friendly de hoy
“Empezamos con una idea de jóvenes, de locos, de hacer una casa de té en un lugar tan lindo como es Leloir”, recuerda Mansini durante la entrevista.
La propuesta encontró rápidamente su público. En aquellos primeros años, la oferta gastronómica en la zona era muy diferente de la actual. Friendly fue uno de los primeros en apostar por este entorno y, posteriormente, alrededor de la avenida Martín Fierro comenzó a crecer un polo gastronómico que hoy recibe visitantes y genera actividad durante todo el año.
Pero hay algo que el paso del tiempo no modificó: la esencia del lugar.
La enorme arboleda que rodea al parador es uno de sus grandes atractivos. Un verdadero pedacito de bosque que funciona como marco natural para una experiencia gastronómica que invita a bajar el ritmo.
Mansini habla de este espacio con una mezcla de orgullo y anhelo : lo define como una reserva extraordinaria y expresa su deseo de que pueda conservarse y mantenerse con el paso de los años.
La fondue, un clásico que atraviesa generaciones
Si existe un plato que representa a Friendly, ese es, sin dudas, la fondue de quesos.
Aquella casa de té de los comienzos fue evolucionando hacia una propuesta gastronómica más amplia, con cocina internacional, pero la fondue permaneció como uno de los grandes emblemas de la casa.
Es especialmente buscada durante los meses fríos, cuando el clima invita a sentarse alrededor de una mesa y disfrutar de un plato cálido, abundante y pensado para compartir.
Durante mi visita pude disfrutar de esa experiencia y comprobar por qué continúa siendo uno de los clásicos de Friendly.
Y hubo otro sabor que completó la experiencia: el helado de naranja, una de esas propuestas que sorprenden por su frescura y que, en un entorno como este, se convierten en el cierre perfecto para una comida.
Un lugar con historias
Friendly también forma parte de la memoria de quienes durante décadas eligieron Parque Leloir como destino de encuentro, gastronomía y descanso.
Entre las historias que forman parte de la identidad del lugar aparece la figura del músico Carlos “Indio” Solari, quien, según se recuerda en el establecimiento era uno de los visitantes que frecuentaba Friendly.
Son esas historias las que terminan construyendo el valor intangible de un lugar: los personajes que pasaron por sus mesas, las reuniones, los encuentros y las generaciones que regresan una y otra vez.
Innovar para seguir siendo un clásico
Casi cinco décadas después de aquel comienzo, Mansini sabe que la tradición por sí sola no alcanza.
“La gastronomía hay que innovarla siempre”, sostiene.
Y Friendly acaba de dar un nuevo paso en esa dirección con la incorporación de Cava Club Parador del Bosque, un nuevo espacio dedicado al vino y la gastronomía, que tendrá a Bodega Chañarmuyo como bodega exclusiva y permanente. La inauguración está prevista para el viernes 18 de septiembre de 2026.
La nueva propuesta suma una cava vidriada integrada al salón y una programación de experiencias que buscará vincular vino, gastronomía, cultura y territorio.
Durante la entrevista, el brindis fue justamente con un espumante de Bodega Chañarmuyo, como anticipo de esta nueva etapa.
Un bosque para disfrutar sin apuro
Friendly Parador del Bosque tiene algo que no se puede fabricar ni reproducir fácilmente: su entorno.
La arboleda, la tranquilidad y esa sensación de estar lejos del ruido urbano convierten cada visita en una pequeña escapada.
Quizás por eso, después de tantos años, Friendly continúa siendo parte de la identidad de Parque Leloir.
Porque algunos lugares sobreviven al paso del tiempo no solamente por su gastronomía, sino por las historias que guardan y por las sensaciones que generan.
Y en Friendly, entre una fondue de quesos, un helado de naranja, una copa de vino, la brisa del aire y el sonido de los árboles, la sensación es precisamente esa: haber encontrado un pequeño refugio donde el bosque y la gastronomía se encuentran para contar una historia que comenzó hace casi cinco décadas y todavía tiene mucho por delante.
DATOS ÚTILES
-Dirección: De la Pinaita 433, Parque Leloir, Villa Udaondo, Provincia de Buenos Aires.
-Especialidad: fondue de quesos y cocina internacional.
-Imperdible: helado de naranja.
-Nueva propuesta: Cava Club Parador del Bosque, con Bodega Chañarmuyo como bodega exclusiva.
-Días de atención: jueves a domingo.


