Hay lugares donde un almuerzo se transforma en una experiencia. Eso fue lo que viví al despedir la temporada de otoño-invierno en Park Tower Buenos Aires, donde gastronomía, hotelería, arquitectura y una de las vistas más atractivas de la ciudad se combinaron para regalarme una pausa diferente.
Ubicado sobre la Avenida Leandro N. Alem, en una zona estratégica de Buenos Aires, el hotel propone una experiencia que va mucho más allá del alojamiento. Su arquitectura elegante, los espacios cuidados y la atención hacen que cada visita tenga su propio ritmo.
En esta oportunidad, mi recorrido comenzó alrededor de una mesa y con una propuesta gastronómica pensada para cerrar los meses más fríos del año.
Una mesa para despedir el invierno
Entre los platos que pude disfrutar, la provoleta de búfala fue una de las primeras protagonistas. Llegó acompañada por membrillos caseros, semillas de zapallo, aceite de albahaca, tomates impregnados y repollo de Bruselas.
Un plato que parte de un ingrediente profundamente asociado a nuestra identidad gastronómica y lo lleva hacia una presentación contemporánea, con diferentes texturas y sabores.
Después llegó la costilla de asado del medio braseada, acompañada de humita cremosa, pickle de repollo colorado, gírgolas crocantes y cebollines en vinagre.
La carne, protagonista indiscutida, encuentra en la humita y los vegetales una combinación que equilibra intensidad y frescura. Un plato contundente, de esos que hablan de Argentina desde una mirada actual.
Para cerrar, la propuesta volvió a sorprenderme con una microperforada de mandarina Spritz, mousse suave de queso azul, láminas de higo y nueces pecán garrapiñadas.
Un postre donde aparecen los contrastes: cítrico y dulce, cremoso y crocante, delicado e intenso. Un final original para un almuerzo que tuvo a la gastronomía como hilo conductor.
Y como todo buen recorrido gastronómico merece una copa a la altura, el almuerzo estuvo acompañado por Rutini, un maridaje que terminó de completar la experiencia.
Buenos Aires como escenario
Hay algo que siempre observo cuando visito un hotel: la experiencia comienza mucho antes de que llegue el primer plato.
En Park Tower, la arquitectura, la luz, el servicio y el entorno construyen una atmósfera elegante y cálida. A eso se suma la posibilidad de disfrutar de Buenos Aires desde otra perspectiva, detenerse y contemplar la ciudad mientras transcurre el almuerzo.
Para quienes vivimos o visitamos Buenos Aires, también existe allí una invitación a hacer turismo en la propia ciudad: descubrir hoteles, restaurantes y espacios que muchas veces tenemos cerca, pero que no siempre nos detenemos a conocer.
Park Tower cuenta además con el St. Regis Restaurant, donde se desarrollan diferentes propuestas gastronómicas, y con el Lobby Lounge, un espacio pensado para disfrutar cafés, cócteles y bocados ligeros.
El próximo capítulo: primavera
Mientras disfrutaba los últimos sabores de la temporada otoño-invierno, la conversación inevitablemente llevó hacia lo que viene.
La primavera ya está llegando y con ella, una nueva propuesta gastronómica que próximamente incorporará productos de estación y nuevos platos.
Porque también en la gastronomía las estaciones marcan el ritmo. Cambian los productos, cambian las preparaciones y cambia la manera en que nos sentamos alrededor de una mesa.
Me fui de Park Tower con esa sensación que dejan los buenos lugares: la de haber disfrutado mucho más que un almuerzo.
Fue una manera de despedir una temporada y, al mismo tiempo, comenzar a mirar hacia la próxima.
Una estación termina. Otra comienza. Y Buenos Aires siempre encuentra una nueva manera de invitarnos a disfrutarla.
DATOS ÚTILES:
Park Tower, a Luxury Collection Hotel, Buenos Aires
-Avenida Leandro N. Alem 1193, Buenos Aires.
-St. Regis Restaurant: almuerzo de lunes a viernes de 12:30 a 15:00.
Lobby Lounge: todos los días de 11:00 a 20:00hs.


