Caminar por la Avenida Santa Fe al 750 y encontrarse de frente con la imponente fachada del Palacio Paz es, sin lugar a dudas, un ejercicio de traslado temporal. Desde el momento en que crucé su monumental portón de hierro y bronce, sentí que Buenos Aires se quedaba afuera para darle paso a una elegancia que creía reservada solo para los libros de historia.
Arquitectura que quita el aliento
Lo que más me impactó al recorrer sus pasillos es la sensación de estar en un “pedacito de París” en pleno corazón de Retiro. Diseñado originalmente por el arquitecto francés Louis-Marie Henri Sortais —quien, curiosamente, nunca pisó suelo argentino— y adaptado por el ingeniero Carlos Agote, este edificio es una lección magistral de estilo Beaux-Arts.
Cada rincón cuenta una historia de opulencia. Me detuve especialmente en el Gran Hall de Honor, un espacio circular donde el mármol y la luz que se filtra por la cúpula de vitraux, con la representación de Apolo, crean un ambiente que corta la respiración. Es fácil imaginar las fiestas de la alta sociedad de principios del siglo XX en sus 140 ambientes, un lujo que, aunque José C. Paz no llegó a ver terminado, dejó como legado indeleble para nuestra ciudad.



El placer de los sentidos: Gastronomía entre muros históricos
La experiencia no estuvo completa sin la parada obligada en el sector gastronómico. El Palacio Paz alberga actualmente propuestas como Croque Madame, que logra el equilibrio perfecto entre la historia del lugar y un servicio moderno y acogedor.
- El Jardín: Si buscas algo relajado, almorzar o tomar un café en su patio/jardín es un privilegio. Estar rodeado por la arquitectura renacentista mientras disfrutas de un brunch o una merienda al aire libre es una experiencia que recomiendo totalmente.
- El Salón: Para una cena más formal, los salones del segundo piso ofrecen un marco íntimo y refinado. Probé desde opciones de tapeo hasta platos más elaborados, siempre con la impecable atención que requiere un entorno tan cargado de historia.
Visitar el Palacio Paz no es solo ver un edificio; es sentir la ambición y la belleza de una época dorada de Buenos Aires que, afortunadamente, sigue viva para que nosotros la disfrutemos hoy.
Datos útiles para tu visita:
- Ubicación: Av. Santa Fe 750, CABA (frente a Plaza San Martín).
- Horarios: El restaurante suele abrir todos los días, tanto en su sector de jardín como en el salón, permitiendo desde desayunos hasta cenas.
- Tip viajero: Aprovecha para hacer el recorrido guiado -reserva con tiempo- por el palacio para conocer todos los detalles sobre los salones y las historias detrás de la familia Paz y el contexto histórico de su construcción.
Informes y reservas: @Palacio.paz


